Ellos son los que protegen, cuidan, aman y educan, son los que tras largas horas de guardias llegan a casa cansados pero no escatiman en abrazos y cariños hacia sus hijos, son ellos los padres médicos, a quienes en esta fecha queremos homenajear.
Desde el Colegio de Médicos de la provincia de Misiones queremos agasajar a cada padre, especialmente a nuestros matriculados, que desde el inicio de la pandemia estuvieron al frente de la batalla contra un virus desconocido, que llegaban a sus casas con el temor de abrazar a los que más aman como señal del cuidado y protección sin límites. También aquellos que optaron por no ver a sus hijos hasta capacitarse y entender el comportamiento y los cuidados que exigía el Coronavirus.
Este año, los festejos serán en un contexto de pandemia, con restricciones y cuidados, por lo que muchos podrían ver a sus hijos a través de pantallas, las que en los últimos tiempos nos hicieron sentirnos cerca. Quizás sea un buen momento para reflexionar y recordar los momentos compartidos, revivir sentimientos y afianzarlos.
Ser padre es forjar un vínculo día tras día desde el amor, el respeto y la dedicación. Así, se convierten en el ejemplo a seguir por sus hijos. De esta manera, vemos que son muchos los médicos de Misiones que heredaron la pasión por la medicina a sus descendientes.
“Me siento muy orgulloso de ser médico y ver prolongado en mis hijos la vocación de servir. Ellos compartieron desde muy niños el sacrificio de estar al servicio del paciente, sin horarios definidos y con verdadera vocación. Vivieron también el agradecimiento y reconocimiento de los pacientes, lo que los llevó a elegir carreras relacionadas con la medicina”, explicó el doctor Gustavo Orihuela, médico clínico desde hace 40 años, padre de Matías y Mariel, traumatólogo y licenciada en psicología, respectivamente.
El doctor Orihuela recordó cómo vivió la paternidad siendo médico, ya que ambas exigen dedicación de tiempo completo. “En pleno bautismo de Matías, en plena ceremonia recibí un llamado de un paciente por una emergencia, lo que me llevó a ir al sanatorio y volver cinco horas después, cuando estaba totalmente terminada la reunión”, rememoró.
Por su parte, el doctor Sergio Cerda Fuenzalida consideró que está “bendecido por Dios, porque soy padre de cinco hijos”. Y agregó que en la medicina y la paternidad “todos los días uno aprende. Para ser padre y para ser médico hay que estudiar y mucho”.
La medicina implica muchas horas de dedicación, esfuerzo y vocación. “Como padre a veces me siento responsable por no haberle brindado más tiempo a mis hijos, porque le dediqué más horas al trabajo en el hospital, donde tenemos que estudiar mucho, capacitarnos para no cometer errores y estar con el paciente”.
Similar fue la experiencia del doctor Carlos Dávalos, quien cumple 40 años de médico, profesión que la compartió con la paternidad. Tiene dos hijos con quien compartía “los sábados, fue el día que decidí dedicarlo exclusivamente a la familia, porque trabajaba de lunes a viernes, y a veces los domingos hacía guardias rotativas”.
“En los tiempos que tenía libre, o sea al mediodía y fines de semana me dedicaba a ellos. Las vacaciones se transformaron en un momento muy lindo y necesario para compartir”, recordó el doctor Dávalos.
Así son miles de médicos misioneros que comparten la abnegada labor de salvar vidas y cuidar la salud de sus pacientes con el grandioso rol de ser papá.


